Y después …

Por: MSc. Mª de los Ángeles Cordoví Fernández

Como tendencia los hechos históricos suelen estudiarse a través de conceptos tales como: antecedentes, causas, decursar y consecuencias. Se asocian naturalmente otros elementos como el papel de las personalidades.

Para esta publicación se han escogido otros asuntos relacionados con la efeméride a que se aprestan los cubanos por estos días. Así que no se hablará de por qué el Moncada, ni cuál era el plan de las varias acciones muy bien previstas por la máxima dirección del Movimiento para ese domingo; tampoco de la respuesta que se esperaba del heroico Santiago enclavado en territorio con experiencia de lucha; mucho menos del dolor experimentado como resultado de tantos crímenes a la cuenta de la dictadura.

Sesenta y siete años “después”, es muy estimulante repensar en hechos y reflexiones posteriores que califican a un pueblo de la talla del cubano, como:

  • La astuta y valerosa gestión de Marta Rojas en la búsqueda de la verdad histórica, que legó para todos los tiempos un importante testimonio gráfico, en contraposición con su incipiente carrera de periodista.
  • El acierto de las decisiones de Fidel, cuando luego de los hechos y habiendo regresado a la granjita Siboney por el desconocimiento que de las arterias de la ciudad tenía el conductor del vehículo, determinó el camino que debían seguir sus compañeros en relación con el estado de salud que enfrentaban y la cuantía de los grupos que le acompañarían rumbo a las montañas.
  • La limpieza moral del segundo teniente Pedro Sarría, oficial negro del ejército dictatorial, que salvó la vida de Fidel más de una vez, al descubrirlo en aquel vara en tierra el 1º de agosto cuando ordenó a sus hombres no disparar y casi como un susurro repitió la hermosa frase “las ideas no se matan” y luego, no lo entregó a sus superiores, incumpliendo habilidosamente la orden del tirano.
  • Los aprendizajes de Fidel acerca de los vaticinios políticos del Maestro y de la táctica y la estrategia de la gesta mambisa, demostrados en la guerra revolucionaria a partir del 2 de diciembre de 1956
  • El cumplimiento del programa del Moncada, cuyo nombre todos conocen, expuesto en el alegato de autodefensa del líder y materializado desde los primeros años de la Revolución en el poder, muchas veces superado hasta el día de hoy.
  • Las victorias resonantes de Girón y de la lucha contra los bandidos financiados por el imperialismo.
  • El crecimiento humanístico, educacional, científico, técnico, militar y profesional del pueblo de la mayor de las Antillas.
  • La lucha por la supervivencia y el desarrollo ante el bloqueo brutal que aún impone feroces medidas a Cuba, acompañado temporalmente por un crudo período especial en tiempo de paz.
  • La obra artística que gracias al talento de muchos creadores, refleja mediante imágenes poéticas, musicales, fotográficas, escultóricas, cartelísticas y pictóricas, entre otras, la epopeya del 26 de julio del año del centenario del Apóstol
  • La probada respuesta del pueblo a cualquier llamado de la más alta dirección de la Revolución en cualquiera de sus etapas, para cumplir misiones dentro y fuera de la nación, no importa la índole.
  • El combate a todo tipo de campañas de mentiras y agresiones para propiciar la frustración de la Revolución, desde el mismo enero victorioso.
  • Y por supuesto, la presente batalla contra la contingencia sanitaria que representa la COVID-19, enfrentada cara a cara por los profesionales de la salud por una parte y por el acatamiento de las medidas que toca al resto de la población por otra.
¿Qué se agotaron las opciones de lo que se ha hecho sesenta y siete años “después”?

La respuesta es harto conocida. Estas líneas apenas sirven de homenaje. Por eso por hoy la página se despide a lo grande, con las siguientes palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, expresadas con motivo del vigésimo aniversario del Moncada y referidas como este escrito a reflexiones “del después”:

Nos enseñó el Moncada a convertir los reveses en victorias…Nos mostró el valor de una doctrina… y nos dejó la lección permanente de la perseverancia y el tesón en los propósitos justos.”

«Programa del Moncada» por Sara González

8 comentarios sobre esta entrada

  1. Wow profe Mary tanta historia y tan bien resumida, son años de lucha, sacrificios y ejemplo de lo grande que es el pueblo cubano para todos los tiempos. Viva tan heroica fecha!

    1. Qué acierto en esta publicación, dirigida a los hechos del Moncada devenidos causas y consecuencias múltiples, expuestos de manera tal que incitan a la inteligencia emocional como factor esencial al abordar nuestra historia y, sin decirlo nos lleva con sus palabras y con las del Comandante a reflexionar sobre convertir los reveses en victoria (tan necesario en la avtual situación) escuchando a Sara, otro acierto indiscutible de esta publicación. Me felicito por pertenecer a un colectivo donde están Mary y Saylín en una combinación perfecta de contenido, imágenes y música y las felicito por estos trabajos donde prima el aprendizaje como su piedra angular. Por el antes y el después: ¡Viva el 26!

  2. Seguimos recordando y aprendiendo de nuestra rica historia, gracias profe Mary por compartir su conocimiento con nosotros. Viva por siempre la gloriosa fecha del 26 de Julio.

  3. Esta publicación demuestra la armoniosa combinación de las categorías forma y contenido; este último nos lo regaló el pueblo de Cuba bajo la genial conducción de Fidel, el otro elemento -la forma- se lo debemos al ingenio de Saylin. Enhorabuena!

  4. Excelente artículo de la profe Mary y la mano ingeniosa de Saylin.Felictaciones para las dos.¡Viva el 26 de julio!!!!!!!!!!!!!!

  5. Excelente homenaje y recorrido virtual a través de los hechos relacionados con la histórica fecha del 26 de Julio, acompañado de una magnífica infografía.

    Y después… nos queda el compromiso de perseverar en los propósitos justos, haciendo bien lo que nos corresponde hacer

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